La sociedad estipula que lo normal al llegar a un sitio nuevo es relacionarse con el resto de las personas que ahí se encuentren, sin embargo ¿Qué pasa cuando esto no es una actividad normal sino que se convierte en un… reto? Esto es lo que le suele pasar a algunas personas que no se sienten con la confianza para desenvolverse naturalmente en un entorno, por lo que terminan retrayéndose y no disfrutando los momentos.

Pero, ¿A qué se debe esto? Bueno, esa sensación de impedimento para relacionarse con las demás personas, se conoce como timidez. Se puede definir como un rasgo de la personalidad, un estado de ánimo o un tipo de comportamiento. Lo cierto es que, esto puede afectar considerablemente la vida de una persona, al punto de privarlo de experimentar sensaciones que un ser humano necesita vivir.

Eso sí, la timidez puede variar su intensidad de una persona a otra, o incluso, algunos pueden lograr superarlo antes de lo pensado. En este sentido, también influye mucho la personalidad de la persona, el entorno que lo acompañe y cómo lo ayuden a superar este problema en distintas situaciones. Ojo, en este punto no hay que confundir a una persona callada o con personalidad introvertida a alguien que sufre de timidez.

Hay personas que no se relacionan con el resto, pero no se debe a un estado de timidez sino a una decisión personal, pues se sienten mejor de esa forma y cuentan con una personalidad ya definida. La timidez, como tal, se presenta cuando la persona sí quiere convivir con el entorno pero no se atreve a dar el paso para hacerlo, sintiéndose incapaz de ponerse a la par con el resto, deteriorando así su autoestima.

Las nuevas actividades, nuevos lugares y nuevas personas, son algunos de los mayores miedos para los que sufren de esta sensación. Para algunos especialistas, la timidez no nace con la persona sino que se va formando desde la niñez por diferentes factores de la vida personal, que lo van privando de ciertas actividades comunes para el resto de los niños, por lo que al crecer, la persona no sabe cómo reaccionar ante ciertas situaciones.

No obstante, se ha comprobado que este problema se puede vencer, con ayuda tanto de especialistas, como del entorno social cercano de la persona, que le terminan proporcionando las herramientas necesarias para actuar de manera natural y sin miedo a lo que piensen los demás que, siendo realistas, es la principal razón por la que muchos se privan de disfrutar ciertas situaciones de la vida. Así que, si tú eres de los que sufre de timidez, no esperes que el tiempo pase sin hacer nada al respecto. Arriésgate, busca ayuda, conversa sobre tu problema, y tal vez te des cuenta que no eres el único que sufre ese rasgo personal.

Por último, desde acá te podemos aconsejar buscar cursos que te ayuden a desenvolverte mejor frente a una mayor cantidad de personas, tales como grupos de teatro, cursos de oratoria, o simplemente probar algo diferente que te haga salir de la rutina, porque recuerda que solo se vive una vez, y por lo tanto, es mejor pasar vergüenza una vez, que privarte de disfrutar toda tu vida.

 

Autor: Ronald Tamayo.