Los nuevos tiempos han traído consigo grandes cambios y avances, que han dejado en el pasado viejas costumbres que hasta hace algunos años parecían insustituibles. Por ejemplo, poder ver y hablar con una persona que se encuentra a cientos de kilómetros de distancia a través de una pantalla no parecía tan posible como lo es ahora. Lamentablemente, no siempre se le ha dado el uso adecuado a esta revolución tecnológica, debido a que, cada grupo de personas vela por sus diferentes intereses.

No obstante, las personas relacionadas al ámbito educativo han hecho grandes esfuerzos para lograr que estos avances se vean reflejados de forma positiva en la formación académica de millones de personas. Uno de los cambios más notorios que se han producido en este sector, es la educación a distancia. El hecho de poderle permitir a una persona desarrollarse académicamente en cualquier parte del mundo y bajo un formato cómodo y eficiente, es la muestra fehaciente de que el uso adecuado de los recursos tecnológicos, especialmente el informático, en este caso, supone un beneficio a gran escala mundial y que puede cambiar las formas de enseñanzas como las conocemos hasta ahora.

En este sentido, la educación a distancia se visualiza como una alternativa para expandir las posibilidades académicas de millones de personas. No todos cuentan con la misma disponibilidad, en cuanto a tiempo y ubicación. Por ende, la posibilidad de aprender acerca de nuevos temas desde cualquier lugar que le sea factible a la persona, con solo necesitar un computador y conexión a internet, se ha vuelto un factor determinante en la sociedad actual. Pudiendo abarcar desde cursos de idiomas hasta una formación profesional a nivel universitario, la educación a distancia es catalogada por muchos educadores como uno de los aportes más rentables en la era moderna.

¿De qué se trata?

A pesar de esto, no todos están al tanto de qué conlleva esta modalidad, y qué tan factible es realizarlo. La educación a distancia se caracteriza por superar la separación geográfica entre estudiante y profesor, usando la tecnología de información y comunicación para instruir de manera correcta a la persona interesada en formarse académicamente en un curso, una carrera universitaria o alguna especialización. Para ello se utilizan ciertos métodos que proporciona la tecnología, como materiales digitalizados, audiovisuales, evaluaciones en plataformas online, u otro recurso informático.

Incluso, desde hace varias décadas atrás, ya algunas universidades comenzaban a optar por este formato como una posibilidad para capacitar a futuros profesionales, aunque resultaba un poco más complicada por las limitaciones de aquellos años. Pero, precisamente, con la aparición del mundo tecnológico, las posibilidades de ampliar el mercado educativo se tornaron muy grandes. En este caso, son muchas las universidades que han incluido esta modalidad en sus filas, expandiendo considerablemente su rango de estudiantes.

Por ejemplo, universidades como la Florida Global University (FGU) y el Centro Educativo Latinoamericano (CEL) han afianzado sus opciones académicas online, brindando oportunidades de formación profesional en maestrías y licenciaturas por medio de plataformas digitales de alta calidad. Debido a todo lo antes comentado, no es de extrañar que en un futuro, estudiar a distancia sea tan común como el tradicional estudio en persona, lo que sin duda derivará en una mayor cantidad de personas profesionales y capacitadas. Así que, si no conocías acerca de esta modalidad de estudio, pues te invitamos a seguir informándote, visitar las páginas de estas y otros institutos que brindan esta opción, y ¿Por qué no? Animarte a formar parte de este grandioso universo educativo.

Autor: Ronald Tamayo.