¿Eres de los que hacen ejercicio físico constantemente, pero no ve los resultados que espera? Pues aquí tal vez encuentres la razón de ello.

El realizar una rutina física diariamente, puede ayudar en gran medida a mejorar la apariencia y el estado de salud de una persona, sin embargo, esto no es el único factor que influye a la hora de mejorar la contextura de las personas. Muchos especialistas afirman que, hacer diferentes ejercicios es muy sano para el cuerpo humano, pero si esto no es complementado con una buena alimentación… no se está realizando un trabajo completo.

Al escuchar los comentarios que se emiten acerca de cómo obtener un mejor físico, suele abundar la ignorancia al afirmar técnicas que no son sustentadas por especialistas. Por ejemplo, el mito de que si comes menos, te verás más delgado, promueve una mala idea a las personas, ya que ¡sí! lucirás más delgado, pero… eso no es igual a estar saludable. La cosa es simple: la alimentación y el ejercicio van de la mano. Por separado, puedes lograr buenos resultados, pero juntos, encontrarás el camino indicado para sentirte bien en todos los sentidos.

¿Qué es una alimentación sana?

La alimentación sana consiste en consumir una cierta variedad de alimentos que brinden los nutrientes necesarios para mantener un buen estado de salud. Entre esos nutrientes que le hacen bien a tu organismo, se encuentran las proteínas, los carbohidratos, las grasas, los minerales y las vitaminas. ¡Ojo! Esta alimentación no solo se basa en comer dichos nutrientes, sino que también es necesario controlar las horas en que se consumen y sus cantidades, pues como ya es bien conocido, “todo en exceso es malo”. De igual forma, los líquidos juegan un papel fundamental en la alimentación, puesto que, se recomienda tomar a diario al menos 2 litros de agua u otros líquidos que servirán para contrarrestar la pérdida de fluidos.

En este sentido, el bioquímico estadounidense, Shawn Talbott, realizó unos estudios que arrojaron resultados sorprendentes, puesto que, demuestran que cuando una persona come de manera saludable, puede llegar a perder más peso que haciendo ejercicio. El especialista explica que durante su estudio un grupo de personas siguieron una dieta balanceada, mientras que el otro grupo se encargó de realizar ejercicios físicos; al final, los que siguieron la dieta lograron bajar 15 libras más que los que realizaron la rutina de ejercicios. Demostrando que “es más fácil reducir calorías que quemarlas”.

¡Comida, ejercicio… salud!

La comida nutritiva es importante, el ejercicio es necesario, y la salud es fundamental para el ser humano. Hacer ejercicios puede mejorar tu físico, pero no necesariamente cuida tu organismo. Comer sano te dará beneficios a nivel de salud, pero tal vez te estás privando de conocer y sacarle provecho a tus aptitudes físicas. Entonces, ¿por qué complicarse la vida pensando en cuál de las dos opciones elegir? No pierdas el tiempo buscando en internet cuál te dará resultado en menor tiempo, o que técnica es más fácil; si de verdad quieres sentirte bien tanto por dentro como por fuera, pues no lo pienses más, organízate, asesórate y empieza a darle un cambio positivo a tu vida. Y si todavía no estás seguro, recuerda que todo puede esperar… excepto tu salud.

 

Autor:

Ronald Tamayo