Desde inicios de este siglo, el negocio de la lucha libre ha ganado una popularidad mundial que le ha dado grandes beneficios, principalmente, a las empresas encargadas de organizar su difusión en todo el mundo. Este deporte de entretenimiento, ya era desde hace varias décadas, una actividad común y que atraía la atención de muchos fanáticos en países como Estados Unidos, Canadá, Japón, México, el Reino Unido, entre otros.

No obstante, en muchas otras partes del mundo, la lucha no era tan popular y aceptada. El desconocimiento sobre su práctica afectaba su difusión e incluso impedía que, al igual que sucede en otros deportes, los más jóvenes se interesaran en practicarlo. Pero, algo cambió. Las empresas de lucha libre comenzaron a ver el deporte como un negocio de entretenimiento, en lugar de como un deporte en sí. Los empresarios y sus creativos entendieron que el wrestling, como se le conoce en inglés, es un deporte para entretener, y por lo tanto, se tiene que saber vender al público para poder lograr un éxito más globalizado.

 

Crecimiento de la industria

Empresas como el CMLL y la AAA de México, la NPJW de Japón, la extinta WCW y la WWE de Estados Unidos, la empresa de lucha libre más famosa del mundo, son algunas de las responsables de que este deporte haya crecido tanto en las últimas dos décadas. Sin embargo, cada una lo ha hecho por medio de sus propios recursos, con estilos diferentes y, en algunas ocasiones, con mejores resultados que otros.

Actualmente, se realizan eventos de wrestling a lo largo de todo el mundo, logrando llenos totales en cada una de sus presentaciones. A su vez, se están desarrollando campañas de mercadotecnia en base a la imagen de los luchadores, que se ha vuelto fundamental para ganarse el apoyo de los fanáticos. En este apartado, la WWE es la empresa dominante, puesto que, ha convertido a sus luchadores en superestrellas, a base de historias con toques teatrales dramáticos, que enganchan al público tal cual lo hace una serie o una película.

Estas estrategias le han valido a las empresas de lucha libre y a los propios luchadores una exposición mediática mucho más grande de la que antes se estaba acostumbrado. Un ejemplo de esto serían las superestrellas The Rock y John Cena, que han logrado protagonizar varias películas norteamericanas.

Deporte actuado, riesgo verdadero

A pesar de ser un deporte “falso” por basarse en llaves de lucha, movimientos y golpes fingidos, el desgaste físico de los luchadores es real, por lo que la condición física es sumamente importante. En las empresas más grandes se sigue un régimen alimenticio y rutinas de ejercicios que les aseguran a los luchadores mantenerse en forma. Es importante aclarar que, casi que a diario se realizan veladas de lucha libre, por lo que el agotamiento físico puede tener repercusiones.

Debido a esto, las leyes y contratos para los luchadores también han sufrido cambios al pasar los años, ya que, hoy en día las previsiones para evitar lesiones en las estrellas son más comunes, reconociendo que los riesgos en este deporte pueden dejar secuelas o incluso llegar a ser mortales.

Ahora, ¿Cómo es posible que este deporte levante tantas pasiones a pesar de no ser 100% real? Pues, en realidad, no es tan difícil entenderlo. Como ya se dijo, este deporte se basa en gran parte en la actuación, y el objetivo de la actuación es jugar con las emociones del público. En este sentido, las empresas de lucha libre han encontrado la fórmula, vendiendo historias de “el bueno contra el malo”, en donde… no siempre gana el bueno, y eso, aunque parezca increíble, le gusta a las personas.

Finalmente, el wrestling ha logrado posicionarse como uno de los deportes de entretenimiento más seguidos, impulsado en gran parte por esta era tecnológica, donde cualquier pelea y cualquier luchador puede ser visto por miles de persona sin necesidad de estar en la mejor empresa, tener el mejor contrato o incluso ser conocido. Tal vez, este no sea el deporte con más reconocimiento, ni el que los padres esperan que practique su hijo, pero sin duda, es un deporte con el que muchas personas se ganan la vida, es la pasión de muchos fanáticos y uno de los negocios donde el entretenimiento y el peligro van de la mano.

Autor: Ronald Tamayo