Cada uno de nosotros posee un idioma nativo que aprendemos a medida en que crecemos, este puede variar según el espacio geográfico en que te encuentres, si naciste en Estados Unidos, o Reino Unido, será el inglés, con sus distintas variaciones de país a país, si naciste en Latinoamérica o España, muy posiblemente hables Español, o si naciste en Alemania o Austria, posiblemente hables alemán, con sus variaciones de acento en todos los casos.

Es normal que en una nación se hable una sola lengua, es perfecto para la comunicación del gobierno con el ciudadano, y los ciudadanos entre sí, pero con tantas lenguas, ¿cómo harían otros pueblos para intentar comunicarse entre ellos? Claro, sin aprender el idioma del otro. En 1887, el Doctor Ludwick Zamenhof, publico las bases del “Esperanto”.

Él daría las bases de este “idioma” para lograr una lengua universal, e intentar unir a todas las naciones del mundo lingüísticamente. El Esperanto no triunfó como se esperaba, pero sí que estaría dentro de la cultura pop, de una forma u otra.

Por ejemplo, en la película Gravity, la casa productora llevaba el nombre de “Esperanto Filmoj”, dirigida por el Mexicano Alfonso Cuarón, el nombre significa “Películas Esperanto”. Michael Jackson también usó el idioma en la introducción del video promocional del álbum “History”, el texto decía “diversas naciones del mundo construyen este monumento en el nombre de la madre patria mundial, del amor y de la fuerza valiente de la música”.

Esta lengua artificial, nació en un raro contexto donde, tres lenguas competían para ser una lengua internacional, el inglés, el francés y el alemán. Obviamente ninguna nación quería permitir que cualquiera de esos tres idiomas se volviera internacional, pues daría muchísima ventaja al país que
“internacionalizara” su idioma.

Con el Esperanto como candidato a ser un idioma internacional, esta lengua artificial, fácil de aprender y neutral, esperaba se estableciera como internacional con el pasar del tiempo, esto nunca ocurrió, existieron varios procesos políticos, sociales y económicos que posicionarían al inglés como una de las lenguas consideradas por muchos como “internacional”.

 

Autor(a):

Liuber Higuera