Impresión 3D: Ingeniería en la Medicina

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Impresión 3D: Ingeniería en la Medicina

Antiguamente pasar de un entorno digital a un entorno físico era un proceso largo y tedioso, hasta casi imposible de realizar. Por lo que desarrollar un prototipo era algo impráctico si no se produciría a gran escala; lo que limitaba las aplicaciones de las tecnologías como el prototipado rápido, proceso que implica fabricar artículos de plástico, metal o cerámica usando la técnica de impresión 3D.

También conocido por su nombre en inglés como “additive technology”, ya que su proceso de fabricación consiste en ir añadiendo material capa a capa. En algunos casos con propiedades físicas que son similares a las que se producirían por métodos convencionales, como moldeo por inyección y extrusión, o moldeo por soplado, de esta manera se evita el fabricar los costosos moldes para realizar un prototipo que podría cambiar su forma.

Conceptos como el ReRap, han permitido llevar las impresoras 3D al escritorio de muchos hogares; abriendo un nuevo panorama de aplicaciones para esta tecnología en muchísimas áreas que no se limitan solo a estar en el campo de la ingeniería. Un ejemplo de estas nuevas aplicaciones, es en la medicina, donde la impresión 3D poco a poco se fusiona con otras tecnologías para salvar vidas.

Si bien desde hace algún tiempo se implementaron técnicas de prototipado rápido para fabricar andamios de material cerámico -ideal para la reconstrucción y estimulación del crecimiento de materia ósea- éstas eran costosas y poco usadas, a pesar de resultar indispensables para una mejor recuperación. Otro ejemplo de las nuevas aplicaciones en este campo, es la adquisición de modelos del cuerpo humano en 3D por medio del procesamiento de resonancias magnéticas. Esto con el fin de crear prototipos para facilitar a los doctores el diagnóstico en distintos casos.

El procesamiento de las resonancias magnéticas, es realizado fácilmente por medio de softwares especializados en el procesamiento de imágenes y el modelado 3D, tales como: Mimics® o 3D Slicer; lo que permite fácilmente obtener un modelo imprimible del hueso y/o tejido del cual se desea el modelo físico.

Conociendo esto nos podemos permitir imaginar distintos escenarios tales como:

A un médico sosteniendo antes de una cirugía un modelo impreso en 3D del área que se va a operar con el fin de facilitar la planeación de la misma.

• Podemos ver a un paciente con una fractura totalmente sanada que observa un modelo 3D impreso en el consultorio de su doctor, esto con el fin de apreciar como su hueso ha sufrido una remodelación geométrica durante el proceso de curación.

Si bien aun estas tecnologías no son implementadas directamente para realizar los diagnósticos en la medicina. Es solo cuestión de tiempo para que no solo se limite a nuestra imaginación estos casos, sino de vivirlos en el consultorio de nuestro doctor durante una visita de rutina.

Autor:

 Bernardo Pimentel

@bernardpimentel

2018-10-09T16:11:02+00:00Tema de Portada|