Oriana Nuñez

Una de las más estudiadas y reconocidas producciones hispanas de la temporada toma de nuevo el foco y regresa a la primera plana. Hermosos paisajes, gran ingenio y bosquejos brillantes que fueron condimentadas con un poco más de gracia del que podría imaginarse.  El retrato de un robo millonario que no solo mantuvo en vilo a la gran concentración acoplada en la Casa de la moneda en Madrid, y es que su gran fuente de inspiración la ata, nada más y nada menos, a un histórico episodio ocurrido 12 años atrás en una Argentina de antaño.

Con más de 25 millones de dólares y 23 rehenes en juego, “El robo del siglo” acaparó todos los diarios matutinos aquel 13 de enero del 2006. Desde lo alto, cuatro francotiradores marcaban sus objetivos y una unión de 300 policías lucían sus fusiles y escudos en la espera un leve movimiento. 

Cámaras transmitían sin descanso el gran suceso en todo el país mientras algunos policías se preparaban para irrumpir en el banco. Más de 20 enfoques distintos que retrataron, en vivo y en directo, como sus asaltantes se habían fugados en dos lanchas inflables dentro de un imprevisto túnel. 

Tras su despedida, victoriosos y enorgullecidos, dejaron un mensaje entre las 147 cajas de seguridad que lustraron: “En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores”

Audaz como en la cinta,  la cabeza de la organización fue, en esta oportunidad,  Fernando Araujo “El Maestro”, que preparó al escuadrón con frases y estrategias muy similares a las del “El Profesor”.  Sin antecedentes ni imagen, burlo a 300 efectivos policiales, vincularon su escape al de una toma de rehenes, cuando en realidad el plan de la banda estaba oculto en la bóveda del banco.

Principios de enero y una sucursal del Banco Río de Acasso al acecho, donde solo un millon de dolares se recuperó del botín finalmente encontrado. La banda fue detenida, condena que no se llevó más de cinco años, y ninguno se permitió otra idea igual tras salir de prisión.

¿La razón por la que fueron encontrados? una mujer, específicamente, la esposa de uno de los asaltantes, no podía permitir que su marido pensó en fugarse con su amante más joven. Un golpe que, incluso después de 12 años, es evocado en la gran pantalla.