Hablar de países desarrollados, siempre conlleva a destacar su economía, tecnología, transporte y edificaciones, pero en muchas ocasiones se deja por fuera uno de los aspectos más fundamentales en dicho desarrollo, la educación.

Si hay algo que destacar de muchos países que se encuentran pasando por un buen momento económico, es el índice educativo, que le ha permitido evolucionar como sociedad a muchas regiones a lo largo del mundo.

Hace un par de años, un reconocido foro realizó un estudio que determinó que países como Bélgica, Suiza, Holanda, Finlandia y Singapur, poseen la mejor educación a nivel mundial. Para esa investigación se tomaron en cuenta aspectos como el tiempo que se tardan las personas para culminar una carrera universitaria, o también, la manera en como gerentes de diferentes empresas catalogan el desempeño de sus trabajadores egresados de distintas universidades, a partir de los beneficios que producen sus habilidades demostradas.

En este sentido, este estudio sirvió como referencia y bastión para comprender por qué algunos países logran consolidar de mejor manera un “proyecto país”. Dado que, no sirve un capital económico para impulsar un plan, si al final del día no se cuenta con un personal calificado y una sociedad educada no solo para crear, sino también para cuidar y mantener sus logros.

Educar, crear y crecer

A lo largo de la historia, la educación ha jugado un papel importante a la hora de formar bases sólidas para el crecimiento de una nación. Sin embargo, en el mundo actual ha tomado una mayor relevancia debido a los aspectos tecnológicos e innovadores que obligan siempre a estar en un constante aprendizaje sin fin. Es por ello que, hoy en día la educación no se ve como un simple proceso necesario para adaptarse a la sociedad, sino que la educación es la manera en la que la sociedad pueda adaptarse al mundo y sus constantes cambios.

La consigna parece sencilla: educar, crear y crecer. En ese orden, educar mentes que se nutran de los conocimientos necesarios para que en un futuro sean los encargados de crear nuevas estrategias económicas y sociales que impulsen el crecimiento de un país. Parece fácil ¿No? Pero, lamentablemente, por lo que se ve en muchas partes del mundo, la educación no es prioridad para todos, y los resultados están a la vista.

Invertir para ganar

Bélgica posee una tasa de desempleo del 3% entre los ciudadanos que han ido a la universidad, es decir, con estudiar, prácticamente te  seguras un trabajo. A su vez, otro dato increíble sobre la educación en este país Europeo es que, el 95% de los gastos en el ámbito educativo, provienen de fondos públicos. Asimismo, en Suiza y Holanda, un porcentaje mayor al 80% de personas entre 25 y 64 años, han cursado al menos secundaria y realizado estudios universitarios respectivamente.

En el caso de Finlandia, todas las escuelas son financiadas públicamente. Sí, escuchaste bien ¡Todas! A su vez, todos y cada uno de los profesores que den clase a nivel universitario, están obligados a tener una maestría en educación. Por último, Singapur, es el ejemplo de la constancia en el sistema educativo, dominando áreas como la ciencia y la matemática, y reconocida con el mejor índice educativo en el mundo. Muestra de ello es que más de la mitad de la población tiene estudios universitarios.

Entonces, si todavía estás pensando en cuál es la solución para los problemas que se presentan en tu entorno, no des tantas vueltas al asunto y ten en cuenta que, nadie puede cocinar sin aprender a comer, nadie puede correr sin empezar a caminar, y es claro que, ¡Un país no puede crecer sin educarse!.

 

Autor(a):

Ronald Tamayo