El bokeh es un término de origen japonés que significa “desenfoque”. En fotografía se utiliza para referirse a la estética de las Zonas desenfocadas que se producen dentro de una foto; para algunos, las zonas desenfocadas de una fotografía son tan importantes como la nitidez de las zonas enfocadas. Siempre hay que tener en cuenta que la zona desenfocada te servirá para no distraer al que observa la foto, dar armonía y complementar el objeto enfocado.

Incluso se le puede dar forma al bokeh colocando un “filtro” delante de la parte exterior del lente de nuestro objetivo; el resultado: la luz que pasa por el filtro, atraviesa el lente y es captada por el material fotosensible 0 sensor de nuestra cámara, dando forma alas luces procedentes de la zona desenfocada de la fotografía.

¿Qué se necesita?

  • Un objetivo bastante luminoso. Sería conveniente que la apertura máxima estuviese en torno a F/2 o inferior.
  • Cartulina negra, Será el material con el que se construya el filtro.
  • Lo más importante es situar la forma en el centro de la cartulina que servirá como filtro y ubicarla, de igual manera, al centro del objetivo lo más cerca posible del lente exterior del mismo.
  • Si cuentas con un porta filtros, utiliza el anillo del mismo para fijarlo al objetivo, de modo que lo único que tengas que hacer es cortar la cartulina en forma circular y colocar la figura en el centro y fácilmente adherir ésta al anillo.

Recuerda que esta técnica se consigue desenfocando, por lo que tendrás que hacer uso manual del enfoque, y desenfocar tanto como desees; de igual manera, debes dirigir la cámara hacia zonas con bastante luz. El éxito en el resultado final se verá garantizado en función de la focal con que dispares, de la apertura del diafragma utilizada y del tamaño de la figura que has recortado.

Autor:

Nelson Hernández 

@Ziniestro