Una de las expresiones artísticas más enriquecedoras para el alma y la mente, es la música, en ella se unen la ciencia y la literatura. Es una de las actividades primordiales en el desarrollo de niños y jóvenes, desde la práctica orquestal hasta el canto.

La música, forma parte de nuestras vidas aunque no seamos partícipes de una orquesta o coro, o siquiera se practique un instrumento, está en todos lados, en la manera que escribimos, como hablamos, movemos o bailamos, en la sutileza en que abrimos una puerta, en algunos jingles de TV que quedan en la mente grabados por días o semanas, en tan sencillas cosas que no nos damos cuenta.  Es de cierta forma, parte de nuestra genética el hacer música.

Entre tantos beneficios que puede tener el practicar música, es que genera felicidad al aumentar la memoria, la confianza y la autoestima, y no solo eso la practica coral o cantar en general, es considerado un deporte, ya que desarrolla una mejor respiración, logra una excelente relajación, desapareciendo las tensiones musculares.

El memorizar un ritmo o melodía es lo elemental para el aprendizaje en años previos a la escolaridad básica, maestros en los primeros años de Kínder utilizan canciones, bailes y demás métodos artísticos para enseñar a los más pequeños de la casa las letras, números y hasta formas y figuras, pero todo esto va más allá de una sencilla canción sobre el ABC, la música no es simplemente un juego, es prácticamente un estilo de vida. La práctica musical a temprana edad ayuda al desarrollo de aprendizaje en lectura, ciencias como física o matemática, y lo más importante, la forma en que se comunican.

La música, es una actividad que puede comenzar a practicarse desde muy pequeño, entre los 4 o 5 años, hasta los 40 años si es deseado, nunca es tarde ni muy temprano para entrar al mundo de la música.

Ahora bien, una de las practicas musicales más diversas como lo es el canto, lleva consigo ciertos beneficios para la salud mental y física, algunas de ellas son:

  1. Es un antiestrés natural ya que permite liberar eficazmente las emociones que en muchos casos, son el origen de tensiones inexplicables.
  2. Los músculos abdominales se ven muy solicitados al cantar, concretamente cuando deseamos aumentar el tono o mantener una tonalidad durante más tiempo. Además, es una buena alternativa para quienes desean reafirmar el vientre.
  3. Al cantar se adopta una postura correcta obligando a la espalda, a distender los hombros, colocando adecuadamente la pelvis hacia delante y, alineando el mentón que como plus, beneficia a la columna vertebral, reduciendo los dolores de espalda.
  4. La piel del rostro se vuelve más elástica con los movimientos que se realizan al cantar. Así, los músculos evitan el relajamiento cutáneo de la cara, retrasando la aparición de arrugas.
  5. Asistir a clases de canto, brinda la oportunidad de hacer nuevos amigos.

Así que no esperes mucho, y comienza así sea cantando en la ducha, o mientras realizas alguna actividad en casa, en el trabajo o en la escuela y verás que el mundo es de una manera, un poco mejor.