Ha resultado de gran ventaja, pues la mayor parte de los cursos son gratis o de un costo mínimo; además el contenido del curso no es estático y posee elementos multimedia. Los MOOC´s se adaptan a la era cambiante de la educación, permitiendo crear en los últimos años una nueva industria dedicada a ofertar contenido formativo para entonos digitales en Estados Unidos y Latinoamérica.

Sabemos que hay una cantidad grande de compañías ofreciendo cursos en muchas categorías de estudio, pero la calidad del contenido, diseño instruccional y experiencia visual puede fluctuar dependiendo del proveedor.

La educación en línea y especialmente de los MOOC’s han estado sometidos a un constadebate con muchos retos por sobrellevar. El primero es saber si el estudiante está dispuesto a usar este método de aprendizaje con la disciplina necesaria para poder completar estos cursos solos sin la presión de un profesor.

El segundo, es que al tomar estos cursos en línea no se pueden recibir créditos educacionales porque los proveedores no están acreditados; el participante no recibirá un diploma capaz de demostrar poseer habilidades a nivel del mercado de trabajo. A pesar de todos estos retos, poder conseguir un “título equivalente gratis” es un hecho que alegra y esperanza a muchos, pero asusta a otros. Este efecto de democratizar la educación, podría transformar la industria y nadie está seguro todavía de las posibles ramificaciones.

Por ejemplo, recientemente se habló del caso Laurie Pickard, quien trabaja para USAID y vive en Ruanda-África; ella está completando un “MBA Elite” en línea por solo $1000, tomando cursos de Stanford, Yale, Wharton, iTunes U y Coursera. Pickard diseñó su currículo y está feliz de poder estudiar cursos de calidad superior de una forma conveniente y económica desde su casa. Tomando estas clases, tal vez no del prestigio o las oportunidades de progreso como si uno hubiese estudiado en una universidad de renombre, pero el contenido en muchos casos se aproxima o es el mismo que se usa dentro de estas instituciones. Por ahora, parece que se puede obtener una educación a muy bajo costo o gratis.

La variedad y disponibilidad de estos cursos en línea seguirá en aumento cada día; obligando a las personas a ver la capacitación constante como una necesidad más para poder competir en esta economía global. Con el costo de la universidades incrementando a un nivel meteórico y sin ninguna señal de que vaya a cambiar, es muy probable que estemos contemplando el futuro de como la industria educativa comienza a transformarse profundamente desde cómo se enseña a como se aprende.

Tal vez, llegue el día en el que la educación gratis sea una opción real, válida y común sobre todo para aquellos que hoy la ven como algo intangible.

Autor:

Alejandro Mainetto 

@amainetto