Una Visión Gerencial para redimensionar las Organizaciones Educativas

//Una Visión Gerencial para redimensionar las Organizaciones Educativas

Una Visión Gerencial para redimensionar las Organizaciones Educativas

Las organizaciones educativas deben ser centros de vanguardia, de emprendimiento, que estimulen los cambios a tono con los tiempos, y es por ello que la gestión debe accionarse en esa dirección, sin menosprecio por el pasado, negando sus aciertos, pero tampoco con nostalgias pensando que fue lo mejor.

La gerencia es una forma de accionar para la obtención de los objetivos de la organización; supone cumplir con un proceso sistemático, organizado, a fin de lograr sus metas, por lo que Dessler (2008) expresa que: La gerencia de cualquier organización tiene unas funciones básicas: planificación, organización, dirección y control (p. 34) como elementos fundamentales para lograr el éxito en sus objetivos.

Estos objetivos, deben estar conducidos a mantener y fomentar en las organizaciones educativas su condición de organismos vivos, por lo que se requiere de la energía de sus protagonistas para mantenerse, y es allí donde Guédez (2009) afirma que las organizaciones institucionales reclaman una redimensión, un cambio de mentalidad y actitud distinta para su sobrevivencia ante un mundo vertiginosamente cambiante.

Por ello se hace necesario sensibilizar la postura gerencial, y esta sensibilización tiene que ver con el cambio que debe asumir el profesional que asuma el cargo gerencial, partiendo éste de conocerse a sí mismo y preguntarse: ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Qué siento en mi ámbito de trabajo? ¿Qué quiero dentro de mi organización? ¿Qué deseo en mi vida profesional?.

Dichas interrogantes permitirán ofrecerle al gerente una visión diferente de su personalidad, de sus actitudes, aptitudes, competencias y habilidades, logrando al mismo tiempo establecer una balanza donde el mayor peso esté en las fortalezas y no en las debilidades, y donde, éste pueda dejar de lado los estados emocionales y los obstáculos lingüísticos que impidan su integración dentro de la organización educativa y, por ende, lograr el entusiasmo y el involucramiento de todos los que le acompañan en los diferentes cargos dentro de la organización educativa, para asegurar el logro de las metas.

De allí la necesidad de considerar cuatro dimensiones dentro de la redimensión de las organizaciones educativas en busca del éxito, a saber:

1.  Creer en la gente, en los docentes, educadores y, en este sentido, en potenciar sus competencias, sin dejar con ello de apreciar el aporte que pueden ofrecer otros involucrados en las instituciones educativas, familiares, representantes y comunidad en general.

2.  Empoderar a la gente, identificarla con su organización; para ello, la motivación -hacer que la gente se sienta importante con el manejo de una comunicación asertiva- juega un importante papel.

3. Planificar sobre realidades concretas y en tiempo que permita ver resultados, puesto que aquellas que resultan utópicas animan al principio y, luego, inundan de desesperanza.

 4. Infundir liderazgo de confianza y respeto; la primera sustentada en el conocimiento, probidad que coadyuve a experimentar el poder moral que fortalece el legal y abona el terreno para el respeto formal.

Todos los aspectos presentados en las cuatro dimensiones anteriores refieren un nuevo enfoque para una visión gerencial que redimensione las organizaciones educativas, donde quienes asumen estos roles -directivos y docentes- se constituyen como protagonistas activos que permiten, a través de sus acciones, mantener viva a la institución, por lo que se hace indispensable, aunado a todo lo anterior, que conozcan acerca de la perspectiva cultural de la educación.

Sobre la base de lo anterior, una visión gerencial que redimensione las organizaciones educativas debe ser conocedora del pasado para apoyarse en la experiencia del mismo en beneficio del saber que reclama este, a fin de nutrir al estudiante para el futuro y prepararlo para que sea voz y acción del progreso, y no empleado en los fracasos.

La gerencia para redimensionarse no puede estar aislada, sola; por el contrario debe estar apoyada fuertemente en la gente, su personal y todo aquel que esté involucrado directa o indirectamente en el hecho educativo. De allí que la valoración de los contextos es fundamentalpara lograr los éxitos propuestos.

Autor:

Isa G. Ramos 

@igra0809 y María Arana

2018-10-09T16:11:09+00:00Tema de Portada|